martes, 10 de mayo de 2011

Su vuelta (La nación)


Entrevista
"No soy Susana todo el tiempo"
Pasado mañana, la diva vuelve a Telefé
Martes 10 de mayo de 2011 | Publicado en edición impresa.
Comentá (0) Compartir.En la era del minuto a minuto, la conductora asegura no querer ni enterarse cuánto rating tiene. / Telefe.
Laura Ventura
Para LA NACION


Susana Giménez está sentada en su living, el verdadero, el de su casa. Sólo la mesa de pool, sobre la que cuelga una araña de cristal, contrasta con tanta simetría: dos sillones de tres cuerpos, dos mesas de mármol con águilas doradas, dos jarrones orientales, cuatro pilas de libros coquetos, ilustrados con obras de arte, y cuatro cortinados que dan a un jardín estilo francés, que, en pleno otoño, no muestra ni una sola hoja sobre el césped. No hay animal print en la sala, sino cuadros de distintas corrientes pictóricas, entre los que se destaca uno, estilo rococó, con el retrato de una dama de la corte.

Resulta llamativo -o no, porque la espontaneidad es su máxima virtud- que Susana hable distendida, sola, sin la presencia de nadie de su círculo íntimo o de agentes de prensa, y en su propia casa: "¿Cómo se habla, si no? ¿En el canal? ¿En un bar? No se puede así". No tiene ningún lugar reservado en los sillones e insiste en convidar un café.

Pasado mañana regresará a la pantalla de Telefé con su ciclo homónimo, que irá de lunes a jueves, a las 21, para competir con El Trece, que se impone en el prime time con la dupla Los únicos y Herederos de una venganza frente a Un año para recordar y El elegido .

-El año pasado dijiste que nunca más ibas a hacer televisión durante la semana...

-Sí, juré que nunca más. Pero estaba descansando en Punta del Este y vino a verme Gustavo Yankelevich, con quien tengo más relación que con Tomás [su hijo, el director artístico del canal]. Los dos son supertalentosos, pero a Gustavo lo conozco hace siglos. "Susan, el canal te necesita; yo te necesito", me dijo con esos ojitos azules. Y no le pude decir que no a él. "Yo también te necesito, si en el canal no quedó nadie", le respondí (risas).

-Tomaste mal que el canal no decidiera continuar con Néstor Moyano como productor de tu ciclo. ¿Cómo seguís ahora?

-¡Obvio! Fue algo que me dejó dura, me paralizó. "¿Y ahora qué? ¿Cómo sigo?" Telefé está a cargo de la producción y Gustavo, además, trajo al programa a alguien de su absoluta confianza, Darío Turovelzky. Estamos trabajando contra reloj porque se cayeron muchos artistas con agendas apretadas que quería tener, como Hannah Montana y Maná.

-¿Lo vas a tener a Ricky Martin el día del debut? ¿Antonio Gasalla está confirmado? ¿Qué podés adelantar?

-Ricky no pudo ser. Me invitó a hacer el programa en su casa en Miami, pero yo lo quería tener en el living. Vendrá en junio. Con Antonio ojalá cerremos, lo necesito. Sí está confirmado Dady Brieva, que una vez por semana vendrá a hacer el conde Drácula. Y Miguel del Sel este año no vendrá porque es candidato a gobernador.

De política ni hablar
Susana se levanta y cierra la ventana. Empieza a sentir frío. Habla con las manos y con las uñas. Cuando se ríe, se recuesta sobre el respaldo del sillón; cuando se pone seria, se incorpora. Y se incorpora durante gran parte de la conversación.

-¿No querés meterte en política? En el último tiempo, estuviste haciendo algunas declaraciones vinculadas a la inseguridad.

-Si viniesen todos los candidatos a presidente, sí. Pero ¿habrá algún candidato? Prefiero no meterme. Sí me preocupa que el pueblo esté sufriendo. La inseguridad me tiene trastornada, como al resto de la población. Se puede terminar con esto. Políticamente se puede arreglar, pero los ciudadanos tenemos que salir a pedirla.

-¿Te arrepentís de algunas declaraciones en 2009 [su florista Gustavo Lanzavecchia fue asesinado y dijo: "El que mata tiene que morir"]?

-¡No, no me arrepiento! Ese día me enfurecí. ¿Qué dirían todos esos que hablan si le mataran a un hijo? Después agregué: "En la cárcel. El que mata tiene que morir en la cárcel". Nada de 2 x 1. Esos asesinos no pueden volver a la calle.

-Mirtha Legrand en la actualidad está en un flanco de críticas.

-¡Por favor! Ella es una señora con una educación increíble. Con un manejo del idioma, un castellano perfecto. Si dice algo, lo dice con todo respeto. Tiene la obligación de preguntar a sus entrevistados lo que piensa el pueblo. Además, no es pecado pensar distinto del otro. No creo que le haya faltado el respeto a nadie. El otro día hablé con ella.

-¿Por el escándalo con Juanita Viale del Carril?

-No voy a hablar del tema. Es terrible que todos opinen de todo, sin saber nada de nadie.

El teatro, pendiente
-¿No te cansás de ser Susana Giménez todo el tiempo?

-Viajo mucho para descansar. No soy Susana Giménez todo el tiempo; en casa no lo soy. Cuando salgo, me arreglo para poder manejar toda esa ola de gente. Me gustaría ir más al teatro, por ejemplo. "¡Papá! ¿Cómo se prende la cámara?", te grita uno al oído. Requiere paciencia, pero me da mucha fuerza ese amor. Pero la gente es tan divina que me emociona. Menos mal que tengo este cariño.

-¿Tenés asignaturas pendientes?

-Me gustaría hacer una obra dramática. Pero no encuentro un buen libreto. Hay buenos musicales, pero es muy complejo, y si hiciese un musical, me gustaría volver a hacer La mujer del año, con mi amado Arturo Puig. Con Ricardo Darín sé que es más difícil por sus compromisos.

-¿Cómo te imaginás dentro de diez años?

-No creo que trabaje. Y si trabajo, serán cositas aisladas. Busco disfrutar y la paz.

LA PANTALLA CHICA SEGÚN LA DIVA
-¿Ves TV argentina? -No, para nada. Antes veía El elegido, pero me fui de viaje y ahora llego tarde a casa. Veo películas y trato de no ver programas donde hablen de mí. Le tengo incluso prohibido a mi círculo que me comente, para preservar mi salud mental.

-¿Cómo es trabajar con el minuto a minuto en el aire? -También le tengo prohibido a mi producción que me diga cómo van las mediciones. No tengo ni cucaracha. Me parece una falta de respeto para la persona que tengo en frente. Sí me doy cuenta que una entrevista está midiendo bien porque se estira la nota, pero todo eso me distrae.

-Nicolás Repetto criticó los programas de archivo y se refirió a ellos como "los fideos con tuco", como aquel menú sencillo que se sirve al espectador. -Estoy totalmente de acuerdo con él. Vi cuando lo dijo. Tiene razón y no fue agresivo. Es perfecto y atinado. A veces te matás produciendo, gastás un montón de plata en traer una figura o en armar algo y después dos tarados te critican.

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