martes, 9 de septiembre de 2008

Alfano, en el divan de Su (Clarin)


HABLO PUBLICAMENTE POR PRIMERA VEZ LUEGO DE SU SEPARACION
Alfano, en el "diván" de Su
La nota fue planteada como una charla "entre divas". Y Graciela reveló que "los seres humanos vamos cambiando".
Por: Luis María Hermida


RUBIAS DEBILIDADES ALFANO HABLO DE SU SEPARACION (DE MATIAS ALE) EN EL LIVING DE SUSANA.


Como corresponde a una diva que se precie de tal, Graciela Alfano eligió el living de Susana Giménez (a las 20.30, Telefé) para dar la primera entrevista después de su separación de Matías Alé, luego de 8 años de "Disneylandia" (sic), como definió la Alfano sus sensaciones iniciales (y no tanto) con el joven y por entonces ignoto Alé. El diálogo "inter divas" insumió 30 minutos, vendidos como "una charla íntima de mujer a mujer". Media hora en la que Alfano mostró su tristeza, su entereza y, por qué no, su sabiduría, mientras Su, entre consejo y consejo, la miraba extasiada como si estuviera escuchando al Dalai Lama.

Contra todos los pronósticos agoreros de los cuervos carroñeros que nunca faltan, en el reportaje no hubo: ni sangre, ni llantos, ni infidencias, ni revelaciones, ni terceros, ni reproches. Fue una clara demostración de que puede hacerse televisión sin golpes bajos ni vísceras a la vista. Todo empezó con una revelación de Graciela. O, mejor dicho, dos. La primera fue que los dos fueron conscientes desde un principio que la relación iba a terminar: "No sabíamos cuándo, pero los dos sabíamos que tenía que terminar". Y no por la diferencia de edad, como bien aclaró ella ante una alusión de Susana, sino por una cuestión de proyectos distintos. Que viene siendo lo mismo, pero suena menos deprimente. La segunda revelación fue que la idea del comunicado público (anunciando su separación) fue una idea de ella. Las razones de la separación, más allá de la mencionada divergencia de proyectos, tampoco fueron más allá de lo esperable. "La pareja se agotó" y "Los seres humanos vamos cambiando", fueron dos razones indiscutibles que alegó la Alfano antes de ir más hondo todavía: "Los seres humanos vamos entrando en madureces diferentes".

A esta altura, Susana ya había abandonado su clásico ayudamemoria. La charla había alcanzado un tono de intimidad y sinceramientos mutuos que hacía inútil cualquier cosa que no fuera dictada por el corazón y la sensibilidad. Sinceramiento que, en un momento, le hizo decir a la Alfano que su relación con Alé "era un poco como la que tenías vos con Ricardo (Darín)". Y no contenta con eso, fue por más: "Ojalá que (Matías) pueda tener una carrera como la de Ricardo" (!). Preocupada, no por el exabrupto sino por el futuro de su amiga, Susana quiso saber: "¿Tenés plata para vivir sin trabajar?". Y la respuesta no pudo ser más tranquilizadora: "(De hecho) Vivo sin trabajar". Sin embargo, la Alfano tiene planes. Y habló de nuevos caminos y de proyectos de su interioridad. Más precisamente, "de mostrarme yo". Y claro, Susana se perdió. "No entiendo -le dijo- ¿sos muy distinta a lo que conocemos?". Luego de admitir que por el momento quiere estar un poco sola y que "la tristecita no la podés saltear", dejó caer una frase para el final, que arrancó el único aplauso de la noche: "Nos merecemos también las divas que, como cualquier mujer normal, nos quieran como somos".

1 comentario:

Maxxi dijo...

Que raro Hermida hablando bien de Susana.
Esta bueno que empiezen a reconocer a una autentica DIVA!