domingo, 22 de junio de 2008

La semana de Susana (Clarin)


El miércoles, con Moria, jugó a las infidencias. El lunes homenajeó a Cacho Castaña y el viernes recibió a Iliana Calabró.
Por: Adriana Bruno

DOS LOCAS ASI AUTODEFINIERON LAS DIVAS SUS ANDANZAS VERANIEGAS UN CUARTO DE SIGLO ATRAS.

A esta altura de su carrera, todo (o casi todo) cruce con una gran estrella tendrá para Susana Giménez algo de autorreferencial. La semana que pasó lo dejó en blanco sobre negro: en el homenaje a Cacho Castaña y, especialmente, en la visita de Moria Casán. Lo de ellas no es el cruce entre dos amigas, ni el reencuentro con una colega. Cuando Moria y Susana se juntan las dos son plenamente conscientes de que eso es un show. Y lo llevan adelante con un viejo código compartido. Todo parecerá casual; el televidente creerá que alguna de las dos llegó al borde de la infidencia, que la otra puso cara de espanto, pero la realidad es que estas dos señoras -que mucho se respetan- no necesitan prepararse previamente para jugar el redituable juego del mirá que cuento todo. Así las cosas, uno de los momentos más jugosos fue cuando Moria, a cuento de la presencia de Cacho Castaña en el famoso living un par de días antes, hizo una ligera referencia a ese affaire que en su momento fue prohibido y hoy es completamente vox populi. "Vos también estuviste con Cacho -tiró Moria-. Estuviste. Fue ese verano, que me dijiste que había una cosa que no te había gustado de él". Una "escandalizada" Susana fue presta a taparle la boca a la indiscreta y llegó a tomarla del cuello, como si quisiera ahorcarla, no se sabe si en defensa de una imagen pasada o actual, propia o ajena. Y Moria abundó: "Ellos habían tenido un romancete de verano. Pero es como siempre, cuando te gusta mucho alguien en el fragor de la pasión, y después cuando cambiás la estación, y el lugar, ya empezás a ver algo que no te gusta mucho". "¡Pero aclará que no era nada físico!", pidió Susana. "No, no -aclaró la otra-, no era de virilidad ni nada. Eran los zapatos. Y... los dedos tampón". Es que la vedette fue muy clara respecto de las temporadas compartidas en Mar del Plata más de dos décadas atrás: "hacíamos casting de sábanas", dijo divertida, antes de que la propia admitiera que sí, "éramos muy locas".Lo demás fueron recomendaciones para sobrellevar estéticamente el paso del tiempo, el perrito Cristóbal (el que lleva injertado Moria en su mano izquierda) y hasta unos contoneos al ritmo de la música, al final de la nota, con los que Susana conjuró el recuerdo de la vez anterior, cuando Moria intentó enseñarle el aero strip y Su terminó por el piso mostrando la ropa interior. Es difícil que le haya preocupado el asunto entonces, tanto como ahora las "confesiones" de Moria. La charla divertida está garantizada con esta dupla, y eso sí que las desvela. En ese sentido, fue una semana grandiosa.


Con Cacho, con Graciela, con Iliana
"Gracias a ustedes" es el segmento del programa que Susana inauguró con Cacho Castaña. Un ex. Breve, eso sí. Pero intenso y non sancto, a juzgar por la anécdota -confesada por él- de que un día salvó el pellejo dentro del baúl de un 504. Emotivo, Cacho juntó, entre otros, a dos de sus ex parejas estables: Mónica Gonzaga y Pochi Grey. El jueves pasó Graciela Alfano, con Alé y una desmentida: no estaba en un siquiátrico. Y el viernes estuvo Iliana Calabró. "Esta mujer es un ejemplo. Era gorda y es un monumento. Cantaba como un monstruo y ahora canta bien", dijo Su. Y bué.

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