domingo, 19 de julio de 2009

Nota de Susana a Clarin

Susana Gimenez: "He sufrido por amor, no en este caso, sinceramente"
Por: Sandra Commisso


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El refrán que reza "dime de qué alardeas y te diré de qué careces" podría aplicarse a Susana Giménez, al revés: ella no alardea. Claro, es la estrella máxima y no necesita hacerlo. Es transparente y no hay contradicciones entre la persona y el personaje. Puntualísima (aspirantes a estrella, tomen nota), simpática y relajada, en el living de su casa es igual que en el living del estudio de televisión, es tan Susana que hasta su programa lleva su nombre como marca registrada. No es ni El show de.., ni Las entrevistas de...««1, ni nada por el estilo. Es simplemente: Susana Giménez. ¿Cuántas figuras pueden hacer lo mismo? ¿Cuántas figuras pueden bautizar a sus asistentes con su nombre como pasa con los susanos? Su revista femenina (que acaba de cumplir un año) hasta suprimió el apellido, con el Susana basta y sobra. "Yo durante toda mi vida, sobre todo de chica, odié los domingos. Ahora quiero alegrárselos a la gente", anuncia cuando está hoy a punto de regresar a la pantalla de Telefé con su ciclo que, este año, será semanal (domingos a las 21.30).El público la siente cercana y ella se siente como parte de la familia, después de 22 años en el aire, y dice que le pasan las mismas cosas que a todos. "A veces tengo ganas de no laburar más, me pongo un poco fiaca pero también, si no trabajás, te dejás estar", asegura. "Creo que la vulnerabilidad que tengo con ciertos temas también es lo que engancha a la gente. A mí me pasan cosas como a todo el mundo, sólo que en mi caso son públicas; no es que yo las cuente, las cuentan otros y a veces, adornadas. La vida deben ser diez cosas que le pasan a todo el mundo por igual".Este año su regreso es con muchos cambios: además de nuevo día y horario, también hay productor nuevo.Este año yo no pensaba trabajar y ni había firmado el contrato hasta la semana pasada. Pero Claudio Villarruel (Director artístico de Telefé) me convenció con lo de una vez por semana, más relajado. Ya viajé tanto, hice tantas cosas que extrañaba un poco la tele. Después de tanto tiempo, es mi ámbito. Y mi productor de siempre, Gustavo Yankelevich, como pensó que yo este año no iba a trabajar, tenía arreglada toda la gira de Casi ángeles por el mundo. Te digo que estuvimos hablando hasta hace cinco minutos, porque yo me sentía muy acompañada y contenida por Gustavo, somos amigos de toda la vida y seguimos siéndolo, pero entendí sus razones y acepté. Ahora está Marisa Badía, que tiene una gran experiencia y la verdad es que me ha sorprendido. El programa va a ser el clásico de todos los años, con los premios, porque yo siempre sueño que se los ganen los que más lo necesitan, pero también con novedades. Tengo que inventar cosas nuevas todo el tiempo porque se la pasan copiándome.Finalmente, después de idas y vueltas, Antonio Gasalla se quedó en su programa.Yo no sé si él dudó mucho, creo que fue algo más de la prensa. El quiere ser feliz, está en un momento de su carrera que quiere hacer algo fácil: él y yo nos entendemos demasiado, sale solo. Era lógico que se quedara, los dos gozamos de eso. Yo espero ese momento con él, me divierto como loca, nunca me dice antes de qué vamos a hablar, pero nos miramos y sale. A Antonio lo admiro muchísimo como tragicómico, porque tiene una cara seria y te dice las cosas más increíbles. El logra que yo haga catarsis, porque toca temas espantosos que yo tengo que afrontar y a la gente le divierte."La gente", para Susana es fundamental, es su combustible. "Lo que más me piden es alegría. Y entrevistas. Y esa cosa que me dicen que les provoco, qué sé yo...", confiesa casi ruborizada, jugando a ser tímida. "Me gusta lograr eso sin ser cómica". Ella es consciente de lo que genera: "A veces me pesa por el hecho de no poder caminar por algún lado que quiera o meterme en un shopping, que me encanta. No puedo porque ahora todos tienen los malditos celulares con foto; antes te saludaban y listo. Ahora van con la amiga y le dan el celular y preguntan dónde se aprieta para sacar la foto y son cinco o seis minutos por persona. Pero igual agradezco a Dios, porque me dicen unas cosas que no creo merecerl. De cualquier manera, me encanta. El amor de la gente lo tenés que agradecer siempre. Provocar amor es increíble. De eso se trata todo: las religiones, por ejemplo, hablan de amor al prójimo, de sonreír, yo no concibo tratar mal a alguien que se me acerque. En el lugar que me da un poco más de incomodidad es en los aeropuertos, que estás llenando papeles, esas cosas. Pero igual no dudo un minuto en atender los saludos, porque sé que es el precio que hay que pagar por todo lo que me ha dado la gente. No está en mi espíritu tratar mal a alguien, el amor hay que agradecerlo en cualquier circunstancia. Por ahí, hacerlo cortito (risas), pero agradecerlo al fin.Este año, Julián Weich con "Justo a tiempo" ocupa su horario histórico y le va muy bien. ¿Qué opina?Me encanta. A él lo ven todos los chicos por los juegos. Me gusta que a Julián y al canal donde estoy le vaya bien. Ahora, si el año que viene se me da la gana volver, por supuesto ése va a ser mi horario. Hace un tiempo que empiezo a mitad de año y Claudio me dijo que nunca más, que empiezo en abril y si quiero, que me vaya antes, porque le descompagino la programación, pobre. Pero hay lugar para todos.En "ShowMatch", comenzaron las imitaciones a los famosos y Susana Giménez no va a faltar. ¿Cómo se imagina esa imitación?A Marcelo (Tinelli) lo llamé cuatro veces y no me contestó, me mandó un mensaje de texto muy cariñoso, pero nada más. Lo que yo le dije es: mirá, si vos llegás a hacer una cosa que no me gusta, yo te hago a vos en mi programa. Que no me ridiculice, porque eso me rompe mucho. Claro, todos tenemos un muerto en el placard. Pero acá es una cosa eterna eso, todos los programas son sobre el resto de los programas, analizan lo que dijeron los otros o se burlan de la gente: político, artista. Si la imitación está cuidada me divierte a mí también. Lo que hizo Freddy Villarreal con Gerardo Sofovich me encantó, me pareció brillante. Veremos.Hace poco hubo algunos cruces fuertes entre Moria Casán, Antonio Gasalla y Mirtha Legrand. Moria la trató a Mirtha de mentirosa, por ejemplo. ¿Está al tanto?No sé qué habrá pasado, la verdad, porque yo estaba en los Estados Unidos. Yo la conozco a Moria de toda la vida, compartimos cine, teatro y jamás la escuché hablar mal de nadie. Al contrario, siempre de buen humor. Pero no quiero opinar, porque lo único que falta es que me metan a mí también. Creo que tenemos que terminar de opinar sobre los demás. Acá te ponen en un micrófono para que opines de todo el mundo. Hay un poquito de conventillo generalizado y yo aplacaría un poco las cosas.Hace dos meses, después de cuatro años, Susana terminó su relación con Jorge Rama, después de un escándalo que involucró al empresario uruguayo con negocios turbios (Ver Fueron cuatro...).Y Susana confiesa que se sacó un peso de encima y que el vínculo hacía rato que no daba para más.¿Cómo está ahora?¿De amor? Estoy sin amor. Pero son etapas. Estoy feliz sola, tranquila, dedicada a la tele, mi revista, mis cosas. Las separaciones son feas siempre, pero también hay parejas y parejas, unas más fuertes que otras. He sufrido por amor, pero no en este caso, sinceramente.Mientras, agrega (tal vez el único momento donde se siente un poco molesta, pero sin perder la amabilidad) que inició un juicio penal a la revista Caras y Caretas de Uruguay porque "me usó descaradamente. Todo tiene un límite. Asociar mi nombre con el narcotráfico y la DEA cuando tengo veinte mil premios por luchar contra la droga. No soporto ni que me hagan un chiste con eso. Con tal de vender pierden todos los códigos".Impecablemente sencilla (pantalón negro y remera animal print, estampado que se repite en algunos elementos de la decoración susana) se distrae un minuto de la charla, sorprendida por el comportamiento de un siamés, habitante de su casa. "No soy mucho de los gatos, pero me lo regalaron, ¿qué voy a hacer?".A pesar de todo, ¿sigue creyendo en el amor?Por supuesto, no se puede vivir sin amor. En este momento de mi vida, la verdad, es que quiero estar sola, no sé por cuánto tiempo. Yo tengo una parte masculina fuerte en cuanto a mi libertad e independencia, de tratar de que los problemas no minen mi cerebro. De lo malo trato de no acordarme, porque crea energía negativa. Entonces, un manto de piedad y a la miércoles. Y me refugio en mi familia, mis amigos y los libros. Leer las enseñanzas del Dalai Lama, los grandes pensadores, me gusta, me hace bien. Hace unos años yo no concebía estar sola. Ahora, no sé si serán los años, pero así estoy bárbara. Me gusta dormir atravesada en la cama, que no me rompan, que nadie me pida nada. Lo que pasa que, enamorarte fuerte, amar con locura, no te pasa muchas veces: a los 20, los 30 y fin, te diría. Después, ocasionalmente, podés encontrar un amor enorme pero con los años tenés tus manías, yo soy maniática a morir.¿Uno se pone más selectivo?Yo no soy tan selectiva. Si lo fuera, a lo mejor no me hubieran pasado las cosas que me han pasado porque buscaría gente de mi mismo nivel económico o intelectual. Cuando me enamoro no pienso, está mal, pero soy así. Yo prefiero vivir algo, aunque me equivoque, porque además de lo malo se aprende. Yo no soy cerebral para el amor ni para nada, nunca pienso: me tiro a la pileta. Genio y figura hasta la sepultura, me voy a morir así. No me arrepiento. Me acuerdo de que cuando me estaba por casar con Huberto, mi mamá me dijo: 'Ay, Susita no te cases, es el hombre más egoísta que he conocido, vas a ser muy infeliz'. Yo, por supuesto, le dije: 'Mamá, no te metas en mi vida'. Y tenía toda la razón del mundo. Pero las experiencias son intransferibles. Para lo único que sirve la porquería de la vejez es para aprender, ser un poco más sabio. Y para no agarrarse la Gripe A, que me enteré que después de los 50 no te la agarrás. Bueno, la única ventaja de ser grande.Hace poco hubo elecciones legislativas, ¿votó?No voté porque estaba en Miami. Tenía que ir a resolver cosas sí o sí, porque ahora, con el programa, no iba a poder moverme. Hubiera querido votar, pero me gusta el resultado, es como si hubiera votado.En marzo, un colaborador suyo, Gustavo Lanzavecchia fue asesinado en su casa durante un robo. Ella, dolida, soltó una frase que desató la polémica: El que mata tiene que morir.¿Hoy sigue pensando lo mismo?Sí, siguen habiendo robos y rehenes y hasta que no cambien las leyes va a ser así siempre. Hubo algunas cosas buenas, algunas acciones como redadas contra la droga que fueron importantes, pero el paco es la que más hay que combatir. Lo volvería a decir. La mayoría del pueblo estaba de acuerdo: yo representé lo que millones de argentinos pensaban.Sin dejar de ser directa, se nota que prefiere mostrarse más diplomática y conciliadora. Enseguida sale del tema y vuelve a regalar una sonrisa para hablar de temas más mundanos. No tiene problema en confesar que mantenerse en forma le cuesta tanto como a cualquiera de sus fieles televidentes: se resiste a los abdominales y extraña el vino tinto en la cena. Este año también le tocó sobrellevar un problema de salud (la operaron de la cadera), pero no quedan rastros en su figura. "Al principio me dolía pero por suerte estoy muy bien. Ya terminé la terapia, ahora empecé con la cinta. Además tengo que hacerlo porque sino, se te viene la night. Y enseguida se fascina recordando su viaje a la India, hace un año. "Es un lugar absolutamente increíble, encontrás la gente más rica y la más pobre de la Tierra, pero la felicidad en la cara de todos. Fue uno de los mejores viajes de mi vida". A su regreso, se hizo vegetariana, pero ahora confiesa que volvió a comer carne: "Muy poco, no me vuelve loca". Y de nuevo se acerca a su público: "Antes tenías que aguantar lo que sea, ya no. Me gusta enseñarles a las mujeres que no tengan miedo".

Cómo será el programa
Musicales, sketches, juegos. La productora Marisa Badía (junto a Néstor Moyano) cuenta cómo será el primer programa de la diva. "Abrirá con un musical de gran producción que será distinto cada semana. Va a estar Antonio Gasalla con su personaje de la abuela y un ballet estable de 30 personas dirigidos por Marcelo Iripino. Además, cada domingo, Susana hará un personaje distinto en el sketch acompañada por distintas figuras". En el de hoy estará con Guillermo Francella y en el musical, con Mike Amigorena. Sigue el juego del millón; uno nuevo, el Baba Boom, las entrevistas (la primera es con Shakira, en Bahamas)."Y un cierre espectacular que va a sorprender".A lo largo del ciclo, prometen como invitados a estrellas internacionales. Y la misma Susana se entusiasma. "Los que yo quiero son figuritas dificiles. Por ejemplo, Rod Stewart, porque es mi ídolo. Me encantaría que vengan todas super estrellas, vamos a ver. Y me muero porque venga Carlos Tévez, porque es una vida maravillosa, da esperanza a mucha gente, para que los chicos vean que si no te falopeás, podés llegar a salir de ahí y podés ser lo que quieras. Me provoca mucha ternura, lo amo, me encanta y lo quiero en mi living".¿Invitados locales? "Todos, obvio", dice. Claro, Susana debe ser de las pocas (poquísimas) entrevistadoras que es más estrella que sus invitados.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

lorna y fans de susana entren al portal de diario show,polino le dijo cosas feas,matemoslo

Anónimo dijo...

Polino es caca.