martes, 15 de mayo de 2007

"Mis premios son de la gente" de Caras

"Mis premios son de la gente"
Susana, la diva del año

La producción fotográfica con Susana Giménez se realizó los primeros días de septiembre de 2006. La cita: en “La Mary”, su chacra de Punta del Este. Allí fue CARAS para realizar uno de los trabajos más significativos de su carrera. La idea, mostrar a la diva en máxima exposición. Imprimir glamour y estelaridad en cada una de las tomas. Pero también, resaltar su imagen más onírica. Vestida por Dolce & Gabanna, con los brazos extendidos, y un par de alas de plumas blancas, en medio de un bosque de eucaliptos. Hacía tiempo que Susana no posaba para un medio gráfico -disfrutaba su año sabático-, y era la primera vez que un equipo periodístico ingresaba en su casa esteña. Susana estaba exultante. Profesional como pocas, cada uno de los cambios, lo hizo con una velocidad asombrosa. De su casa a la locación elegida para las tomas, la diva se trasladaba en su Mercedes-Benz, mientras el resto del equipo de trabajo lo hacía en uno de sus carritos de golf, bautizados “La Mary”.“La verdad es que estoy feliz, no puedo creer lo que estamos logrando en cada una de las tomas”, gritaba eufórica al fotógrafo Gabriel Machado, como si se tratara de la primera vez que posaba para una lente profesional. “Con esta gran producción para la revista CARAS nosotros iniciamos un vínculo profesional con Susana -asegura el fotógrafo-. Fue nuestro debut. Siempre soñé con fotografiarla, y cuando hice mi primer click, sentí que el corazón me estallaba de emoción. Susana es única. Nadie posa como ella. Sabe moverse, mirar a la cámara. No hay que decirle nada, sólo dejarla ser ella misma. Y eso es más que suficiente.”A cargo de la dirección de Arte estuvo Fabián Morassut. Con delicadeza y una estética imperial, ambientó un escenario lúdico entre candelabros de plata, frutas tropicales y copas de cristal .“Quise acompañar con determinados elementos la estética que tiene Susana. Ella es todo glamour. Sumamente detallista. Sonríe, mira a la cámara, pero está atenta a todo lo que pasa a su alrededor. Algo que me conmovió fue su enorme humildad. Entendiendo que se trata de la diva más imponente del país, es una mujer espontánea y relajada al momento de trabajar. Ella no concibe el trabajo sino es en equipo. Y siempre, desde el inicio de la producción, nos hizo sentir como en casa. “Junto al equipo fotográfico, se sumó el asistente técnico Paulo Kicyla, quien tuvo a su cargo el control de las luces y chequeo cada toma desde una computadora portátil. “¿Qué puedo decir?, que trabajar con ella fue como un sueño hecho realidad.”La producción demandó cerca de cinco horas de trabajo. Susana se peinó y maquilló en el baño en suite de la mansión, un símil camarín blanco, con “chaise longue”, sillones y enormes ventanales que miran al bosque. A cargo del estilismo estuvo Sergio Rodríguez, que peinó para Miguel Romano (quien a último momento no pudo viajar a Punta) y en el make-up, Juan Carlos López, su maquillador de siempre. “Para estas tomas, Susana prefirió un peinado suelto, sauvage, pero al mismo tiempo, natural. Sólo le agregué unas pequeñas extensiones para darle movimiento”. “De la misma manera –agrega Juan Carlos-, preferí dibujar un maquillaje muy suave. Darle volumen a los labios con colores tierra, y los ojos, delineados con cierta profundidad. Para la toma de las alas, se cuidó que la textura de su piel luciera luminosa. Se maquilló el rostro y el pecho, ya que Susana lucía un vestido extremadamente escotado.”Para la nota de tapa, la diva lució diseños exclusivos de la últimas colecciones de los diseñadores más top del mundo de la moda: vestidos de Vera Wang, Roberto Cavalli, Ralph Lauren y Dolce & Gabbana. Las botas y las sandalias fueron creaciones de Giuseppe Zanotti.También fueron protagonistas de la entrevista sus mascotas: Rosa y Clara, sus weimaraner “siamesas”, y un simpático Jack Russell, reagalo de su novio, Jorge Rama, y al que bautizó con el nombre “La Mary”.Jorge también participó de la tarde, acompañando a Susana a las locaciones definidas y estuvo atento a cada una de sus necesidades. Sobre todo, colaboró con su voz de mando en las tomas en que los perros debían “posar” junto a la diva. “Mi vida, mi amor, mi tesorito...cómo te quiero....”, eran las expresiones más escuchadas cuando Susana jugaba con sus animales. “Nada me hace más feliz en la vida que estar en este lugar. El olor del bosque, cerca de la Naturaleza. Soy otra mujer. Silenciosa, mucho más tranquila que lo que la gente cree. Me gusta bordar almohadones, leer, quedarme en casa, comer algo rico... Ver jugar a las perras. Aquí planté muchas flores: rosas, jazmines. Jorge me ayudó. Tenemos una lagunita, pecesitos, les damos de comer...Vivimos una vida súper despojada. Y cuando nos reunimos nos encanta jugar a las cartas, horas y horas. Pero mis animales son parte de mi vida. Y lo que voy a decir es cierto, cuanto más conozco a la gente, más amo a los animales. No existe un amor más puro, menos interesado en el mundo. Rosa y Clara, por ejemplo, tienen cada una un sillón en el cuarto, pero, como los chicos, a la madrugada, siempre aparece una encima de mí.”Durante la entrevista Susana también habló y dio detalles de su año sabático. Confió sus secretos para mantenerse en forma, reconoció tener un ángel guardián y se explayó hablando de su novio, sus ex parejas, la soledad y algunos temores. El título de la tapa fue “Para ser feliz no hay que vivir en pareja”, y se edito en veinte páginas. Fue el numero 1.290 del 26 de septiembre de 2006, y sus declaraciones fueron levantadas por los principales programas televisivos. Al finalizar la jornada de trabajo, y frente al último “clic”, Susana propuso ir al living para disfrutar del atardecer y tomar un té con masas, tostadas y merenguitos caseros. Ella se encargó de servir las distintas variaciones de infusiones a los invitados y untar las galletitas con mermeladas artesanales. Lo que se dice, una anfitriona de lujo. Por la noche, Jorge se encargó del asado. Todo el equipo de CARAS junto a su asistente personal, Inés Hernández, y su secretaria, Dolores Mayol, brindamos por el encuentro. Al cabo de ocho meses, Susana celebra la premiación en la tercera entrega de los premios Perfil, al ser consagrada “La mejor nota del año”. “Me emociona mucho esta distinción. Fundamentalmente, porque es el resultado de un trabajo en equipo. Cada uno en lo suyo, supo reflejar su talento. Me encantan los premios porque son un estímulo al trabajo. Y a pesar que a lo largo de mi carrera he recibido muchos reconocimientos, siempre el último es el más importante. Pero también es verdad que cada uno de los premios se los debo al público. Todo lo que soy se lo debo a la gente que me aceptó tal como soy desde el primer momento que enfrenté una cámara para hacer el famoso “Shock”. Nunca armé estrategias para lograr algo. Me guío por mi intuición, por lo que siento. Y fue precisamente esta manera de ser la que la gente aceptó siempre y aprueba de mí. No soy mentirosa y mi mayor capital no es el dinero sino la credibilidad y el amor de la gente. El único que te da o te quita poder es el público.”
Por Héctor Maugeri

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Lorna, vos sos asì de pelotuda las 24 horas o paras para dormir???.
Saludos!!!.

Esthercita.

Anónimo dijo...

esthercita ,peor que pelotuda ,oligofrenica
no la agredas da pena